“¿Por qué nos caemos? para aprender a levantarnos.”

Seguramente, como a mi, de pequeño te han contado la mentira de que tu vida tiene que ser lineal y además dentro de lo que se supone que tiene que ser. Naces, vas al colegio, entras en la universidad o te formas, empiezas a trabajar en un trabajo para toda la vida, te casas para toda la vida, tienes hijos, te jubilas y después de un tiempo …ya está. Aquí termina y tu espacio lo ocupa otro espíritu que ha tenido la suerte de que en el reparto le dieran un sistema nervioso de humano y no de lagarto o de hormiga.

Así que la realidad es que de pequeño te inculcan una serie de ideas y luego te encuentras que la vida es otra cosa diferente y ahí es donde surgen los problemas. Porque parte de ti encaja en la “aldea” pero que hay otra parte que no y no sabes cómo gestionarla.

Todos pasamos por momentos críticos que normalmente son los que nos ayudan a crecer. Son esas llamadas en tu viaje del héroe que invitan a la acción. ¿Y, esos momentos, cómo los podemos reconocer? Estos momentos se nos suelen presentar en forma de crisis ¿y por qué en forma de crisis? Porque desgraciadamente no solemos hacer caso a lo que decía el famoso protagonista de Superman, Christopher Reeve que “para avanzar en la vida se necesita coraje o una tragedia, yo te recomiendo el coraje”. Después del accidente que sufrió y que le dejó tetrapléjico quizá supiera de qué hablaba…

¿Tienes problemas? ¿estás pasando un momento de transición en arenas movedizas? Es tu oportunidad de crecer, de cruzar el umbral hacia …. hacia lo desconocido. Y lo sé, da miedo porque no tienes registro consciente de qué va a ocurrir, has salido de tu zona de confort, sin embargo, recuerda que a lo largo del camino vas a encontrar a tus guardianes y maestros y que al igual que cualquier héroe de ficción los lleva consigo o le ayudan, tú también vas a vivir lo mismo.

Ahora lo más fascinante de esto es poderte dar cuenta de la cantidad de recursos que ya tienes y de que gracias al momento de crisis vas a poder recordarlos, o que quizá aprendas cosas nuevas y tu mundo se transforme o mejore. Y no finjas no saber de qué hablo porque ya has afrontado retos en otras ocasiones y te has sorprendido actuando de una cierta forma o usando recursos que ni te esperabas. Así que piénsalo.

Y recuerda que una línea recta se considera muerte en el sentido clínico. Disfruta de cada momento de tu viaje, un viaje lleno de emociones, de dificultades, de alegrías… porque como decía San Agustín “ es malo sufrir pero es bueno haber sufrido”.

Te deseo una feliz semana

Paloma

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