Hoy me he bloqueado. Sí, es así. Hemos llegado a la playa, he observado las olas que había y me han parecido limpias, fáciles y asequibles para mi nivel de surf que no es todavía muy avanzado. Me he puesto el neopreno y he entrado en el agua emocionada con una tabla de fibra y terminada en punta por primera vez.

Lo que ha ocurrido a continuación no me ha permitido coger ninguna ola. He tenido miedo. Sí, miedo, eso que decía Jorge Lorenzo que había tenido en Assen corriendo en el mundial de motos. Eso que yo explicaba en otro artículo como el resultado de las imágenes que te haces, lo que te dices y cómo te sientes ante eso. He generado en mi: miedo.

Mi voz interior no ha parado de decirme “joder, que miedo, joder que ola más grande, joder cuánta distancia, joder que punta, joder me va a dar en la cabeza” y según avanzaba mi diálogo negativo veía más y más altas las olas hasta llegar a paralizarme. He generado: pánico.

En momentos de la vida cotidiana también todos hacemos esto. No sé si en tu caso es dar un paso adelante para tomar una decisión lo que te da miedo, o quizá sea emprender y hacer eso que siempre has querido, o declararte al amor de tu vida, o decir a esa persona del trabajo algo que le debías haber dicho hace tiempo, o cambiar de trabajo, o dejarte llevar por un instante o unos días….no sé exactamente qué cosas quieres hacer pero al imaginártelas te generas algo más grande incluso que el miedo.

Lo que sí sé es que mañana voy a coger olas, y para ello me voy a imaginar haciéndolo, y cayéndome y volviendo a subir a la tabla diciéndome “vamos campeona, esta ola ya la has surfeado antes, esto es lo que siempre has querido hacer, ¡diviértete!”. Al igual que enseño a personas a seguir creyendo en ellos cuando persiguen un objetivo y a veces parece que retroceden o que lo que están haciendo no funciona, estos días lo estoy viviendo yo y me toca aplicar las técnicas que conozco de coaching y el “never, never, never give up” de Churchill.

Tantas veces en la vida merece la pena hacer esto. Si estás teniendo miedo, miedo tal que estás bloqueado sintiendo casi pánico sin conseguir eso que quieres hacer piensa en qué tipo de imágenes te estás creando en tu mente, ¿son buenas? ¿son malas? ¿son desoladoras? y escucha qué te dices al respecto, cómo te estás hablando a ti mismo en relación a eso que quieres hacer ¿bien? ¿mal? ¿despectivamente? ¿te lo mereces?…quizá empieces a entender muchas cosas.

Incluso podrías jugar a imaginarte la situación contraria a lo que estás haciendo y a cambiar ese diálogo negativo por el de alguien que te está animando como si fuera tu fan número uno. Pruébalo, creas o no creas en los resultado que podrías obtener hazlo como si fuera un juego. Solo porque te estás tomando en interés de leerte este artículo. ¡Hazlo ahora!

En la película Persiguieno Mavericks basada en la vida del surfero Jay Moriarty, Frosty, su maestro, le dice “miedo y pánico son dos emociones diferentes. El miedo es sano, el pánico te mata”.

¡Qué tengas una semana afrontando el miedo de forma sana!

Paloma

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Paloma es Mind Coach y especialista en procesos de mejora a partir de técnicas de Programación Neurolingüística. Trabaja en el mundo de la empresa, con clientes individuales y con deportistas ayudándoles a creer más en su potencial y a llegar ahí donde quieren.